sábado, 12 de julio de 2008

¿Quién seré yo?

Violeta no es quién, sino qué. O quizás sea quién y no qué.
Pero lanzaré al aire mi dilema, y lo convertiré en tu elección.
Sea como sea, te contaré un poco sobre mi, creo que lo haré en tercera persona, pues suena más bonito y me siento como si fuera una narradora de cuentos.

Violeta suele ser muy optimista, le gusta reír muchas veces en el día, y una de las cosas que más adora es soñar. Aunque soñar muchas veces le resulte doloroso por las consecuenciass, ella adora hacerlo. Tal vez a Violeta le guste sufrir un poco, o tal vez sólo lo haga porque el momento de soñar le fascina, sin pensar en las consecuencias que le traiga.
Violeta pasa buenos momentos con sus amigos. Pasar tiempo con ellos es algo que le gusta mucho, pero también adora estar sola, aunque realmente nunca se sienta sola, le gusta mucho la soledad y el silencio, claro que estos pueden llegar a aburrirle después de un rato.
A Violeta le gustan los dulces y jugar como si aún tuviera siete años. Parece ser muy inmadura, pues ella no quiere crecer. Y si lo fuera, a ella no le importaría.


Tal vez yo sea nadie.
Tal vez fui un soplo que deje huella aquí.
O tal vez sea una simple entrometida, que entró sin pedir permiso.
¿Quién seré yo? Sólo te he contado cómo soy, pero...no se quién realmente sea.
Sea quien sea, yo soy lo que menos esperabas, así parece. No he venido a contradecirte, ni burlarme, tampoco seré indiferente. No me alejaré de aquí hasta haberte regalado la felicidad que no sabes encontrar.
No es fácil encontrar la felicidad. Aunque para mi sea un juego, porque diría que es como atrapar burbujas, sé que para otros puede ser díficil o imposible, porque no creen en ella.

No te pediré jamás que seas como yo, pero déjame contagiarte un poco de mi.
No soy perfecta ni creo ser la cura mágica. Yo aprenderé de ti y tú de mi, y quizás al final los dos seamos muy felices.

Todo esto es causa y efecto.
No habría Violeta sin Fabian,y ¿sabes porque pienso eso? Algo me metió en tu camino, existo por la misma razón que tú también existes, y eres la causa y el efecto de alguien y para alguien.
¿No te parece? Seguro que tu también apareciste en medio de la nada y te encontraste con alguien alguna vez, así como me ha pasado a mi contigo.
Jamás me arrepentiría de seguir con este juego, que cada día me gusta más.
Existes como existe el aire que respiro en este momento, que es el mismo que respiras tú.
Existes como existe el cielo.
Existes como existo yo.
Existes como existe la felicidad. Porque existe, aunque no la puedas ver y tampoco tocar.
Existe al igual que tú, que te siento de alguna manera presente, aunque no te pueda ver y tampoco tocar.



Violeta.