jueves, 10 de julio de 2008

Mi septimo sentido.

Hoy me levante para escribirme algo a mi mismo, ya que nadie mas lee esto que he creado en soledad.

Vaya sorpresa, debo haberme levantado a las 4 de la madrugada y en pleno sueño quizás he escrito lo que estoy leyendo ahora..

Pero no, no puede ser. Yo jamás uso tanto cuidado a la hora de escribir, no esta en mi ser tan simpatico y nunca hablaría de positivismo... o si?

Me acabo de percatar de tu nombre, Violeta. Lindo en verdad, quizás un color al que nunca le presto atención... pensándolo bien, es un buen ejemplo de un lado que no quiero mirar. Veras Violeta, mi color favorito es el negro.

Dentro de ti debe haber algo de negro, pues tu misma eres esa mezcla con rosado. Eso me hace pensar mucho.

¿Quien eres?, ¿Violeta?.

¿Que eres?, ¿Acaso una manifestación de mi mismo buscando la felicidad?.

O quizás, ¿Alguien que solo entro aquí a darme la contra?, ¿a hacerme sentir menos?

Justo como todos los demás lo hacen.

Discúlpame, a veces suelo perder el control. Me hundo en mi propia desesperación que crece cada día que pasa... cada día que salgo a la calle y veo los rostros de los demás... Invisibles a mi, casi como si yo no existiera para ellos.

Porque, ¿Sabes Violeta?... Eso es lo peor.

Soy una persona que ha perdido muchas cosas en la vida a las que se aferro... y aun así, sigo aquí sentado, escribiendo... Llorando en silencio.

No es que las extrañe ni nada por el estilo.. no es esa mi condena. Mi verdadera depresión surge al darme cuenta que yo no existo, no soy necesario.

Todo el mundo tiene alguien a quien le importa, alguien por quien pelear. Yo perdí eso, perdí mi utilidad.

Soy una herramienta sin función.
Soy un camino que no se atraviesa, que lleva a ninguna parte.

Tal vez, esa sea la razón de mi total infelicidad.. no lo se, no quiero seguir pensando.

Ojala tu no seas yo, Violeta. Ojala que tu no seas el ultimo paso hacia mi triste locura.

Y aun así, si demuestras que no lo eres, me costara trabajo aceptar tu regalo. No eres la primera que suele obsequiarme algo tan bello... pero quien lo ha hecho antes termino quitándomelo en el momento que mas lo necesite. Típico de la gente.