No te mentire, Violeta. Me asustas mucho.
Tu positivismo me aterra. Soñarte tan perfecta me hace sentirme tonto y quizas hasta esperanzado por momentos, es lo unico que no quiero sentir. Esperanza.
Veras Violeta mia, el origen de mi sufrimiento se basa en las sensaciones. Detesto sentir, necesitar ser feliz y basar mis acciones en la busqueda de esa felicidad. Intentar ser feliz es la peor condena que Dios pudo imputarle a los hombres.
He intentado ser feliz de tantas formas distintas, he utilizado todo lo que ha estado a mi alcanze, incluso personas que tambien buscaban su propia felicidad. He sido el obstaculo para muchos y, ¿para que?. Para no conseguir nada al final mas que lecciones de la vida que nunca pedi aprender.
Pero no se porque sentirte es distinto. Quizas porque no se si en realidad existes o si eres alguien que se invento en mi, por mi, para mi. Eres algo inmutable y casi invisible y sin embargo cada chica que pasa por mi lado con olor a vainilla me hace creer en tu existir.
Me das miedo, Violeta. Hoy estoy con ganas de creerte y me da miedo. Estoy casi seguro que este fue el peor dia para escribir aqui, nisiquiera se si responderas o si esta noche me ire a dormir y alguna parte de mi se levantara en la madrugada a darte vida basada en mi imaginacion. No lo se, no quiero soñar, no quiero sentir.
No te pedire ayuda, aunque si termine por escribir aqui es porque:
Fabian.